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SubDirección Central de la Policia Cientifica
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Lic. HÉCTOR J. DÍAZ ACOSTA, CORONEL, P. N., 001-1185518-5. Subdirector Central de Investigaciones, Policía Científica, P.N., nació en Santo Domingo, el 3 de agosto del 1964, el correo electrónico es: hectorj11@hotmail.com.
Realizó estudios universitarios: Licenciatura en Computación en la Universidad Eugenio Maria de Hostos, (Uniremhos) y Licenciatura en Derecho en la Universidad Central Dominicana de Estudios Profesionales (UCDEP), graduado “Summa Cum Laude”.
Otros Cursos: Capacitación Policial, Hatillo, San Cristóbal, en 1985; Investigaciones Crímenes y Delitos contra la Propiedad en la Escuela de Investigaciones Criminales en 1993; Entrenamiento Contabilidad General, Lacodem, en 1995; Seminario sobre Documentos fraudulentos, U.S. Departamento de justicia, Servicio de inmigración y naturalización, en 1999. Especialista en Escena del Delito, ICITAP, Departamento Defensa EE.UU., en 1999; Comando y Administración de Compañía, IPES, en 1999; Observadores Policiales para Misiones de Mantenimiento de Paz de Naciones Unidad, Ávila, España, en el 2002; Formación de Multiplicadores sobre la Dignidad Humana y la Policía, Baní, R.D., en el 2003; Básico de Investigación de Drogas y Sustancias, D.N.C.D., en el 2003. Normas Protocolares y Relaciones Internacionales, Escuela Diplomática y Consular, en el 2003; Taller Telecomunicaciones y Tecnología de Información, INDOTEL, en el 2003; Medio Ambiente y Sustentabilidad, Secretaria Medio Ambiente y Recursos Naturales en el 2003; Taller sobre Dignidad Humana y Policía, IPES, en el 2003; Avanzado para Oficiales Superiores, IPES, en el 2004. Identificación y Análisis de Drogas de Uso, Carolina del Norte, USA en el 2006; Manejo de Evidencia en la Escena del Crimen, Carolina del Norte, USA en el 2006; Investigación de la Escena del Crimen, (FBI), en el 2006; Balística para Funcionarios Policiales de Iberoamérica, España en el 2006; Tutoría Virtual para Docentes, ENJ en el 2007, Taller sobre Técnicas Forenses Avanzadas de ADN., en Taipe, Taiwan, 2007, 1er. Seminario Internacional Fraude en Producto Farmacéutico, en el 2008, Formación en Tutoría Virtual de la OEA, diciembre 2008, Seminario Internacional Sistema Integrado de Identificación Balística, IBIS, Quintana Roo México, Febrero 2009, VIII Curso Internacional de Criminología, octubre 2009 e Investigación judicial y violencia femicida, 2ª. Edición, Antigua Guatemala, 0ctubre 2009.
Ha sido docente en Procesamiento de la Escena del Crimen Instituto Superior de Estudios Policiales (IPES); en la Escuela de Investigaciones Criminales, P. N. y Charlista en Diplomado de la Universidad Autónoma de Santo Domingo en Diplomado en Criminalística, Universidad Tecnológica de Santiago, en Santiago y en UTESA, Puerto Plata, en la Universidad Pedro Henríquez Ureña (UNPHU) y en la Universidad del Caribe, Santo Domingo y Docente en el curso de Ciencias Forenses (presencial y virtual)de la Escuela Nacional de la Judicatura.
La Policía científica inicialmente fue creada como Laboratorio, en el 1959, mediante artículo 47, párrafo III, del Reglamento Orgánico de la Policía Nacional No. 4587, de ese mismo año, publicado en la gaceta oficial No. 8358. El artículo 48 literal “e” del referido Reglamento Orgánico establece que los miembros de los Departamentos Investigativos, cuando se produce un crimen deben ir a la escena del mismo en compañía de los técnicos del Laboratorio de Criminalística.
Luego se produce un cambio de dependencia, mediante la Orden General No.60-(1981) y efectivo el 10 de septiembre del 1981, el Laboratorio Criminológico de la Policía Nacional, dependencia del Departamento Investigación de Homicidios, en esta ciudad, pasa a ser subordinación directa de la Jefatura.
Posteriormente, por razón de la Orden General No.49-(1999), quedó creado un Laboratorio de Criminalística, dependiente de la Dirección General de Investigaciones Criminales.
Por ultimo, en el párrafo 3, acápite b, de la Orden General No.003-(2001), efectivo el 10 de enero del 2001, se produjo un cambio de denominación, donde el Laboratorio de Criminalística, en lo sucesivo se denominó “Departamento Policía Científica”.
En la actualidad, esta organización policial designada con el nombre de “Subdirección Central de Investigaciones de Policía Científica”.
La Policía Científica de la Policía Nacional, tiene como objetivo principal servir de soporte a los Departamentos Investigativos en la realización de las investigaciones de todas las evidencias físicas encontradas en la Escena del Crimen, las cuales son procesadas por la Unidad de Recolección de Evidencias y analizadas por el Laboratorio de Criminalística, ambas dependencia de Policía Científica.
La Policía Científica coordina con los investigadores de campo el esquema básico de investigación para la recolección y análisis de las evidencias, haciendo énfasis en la estructuración de tres (3) eslabones básicos, tomando en cuenta que cada fase investigativa está caracterizada por métodos generales y normas básicas de actuación que deben ser conocidas por todos los agentes que participan en una investigación, independientemente del departamento a que pertenezcan para asegurar el éxito de la investigación. Los eslabones a considerar son:
PRIMERO: LA INVESTIGACION O INSPECCION TÉCNICO-POLICIAL EN LA ESCENA DEL CRIMEN.
Esta investigación va dirigida a lograr que los técnicos de la Unidad de Recolección de Evidencia, realicen una observación directa en la escena del crimen para la búsqueda de evidencia física, debiendo recolectarla y transportar la evidencia al Laboratorio de Criminalística.
SEGUNDO: LA INVESTIGACION POLICIAL.
Comúnmente llamada pesquisa, es la investigación de carácter material, moral y psicológica, y va dirigida a la observación que se realiza en la escena del crimen, a los interrogatorios, a la recolección de informe, así como a las indagaciones y averiguaciones de toda índole que le permitan al investigador esclarecer el delito o crimen, su circunstancia, la determinación y localización del autor del hecho delictivo o criminal. Los investigadores realizan esta labor en coordinación con los técnicos en recolección de evidencia.
TERCERO: LA INVESTIGACION CIENTÍFICA DEL LABORATORIO.
Caracterizada por las investigaciones que realizan los técnicos y profesionales, a todas las evidencias que se encontraron en la escena del crimen, usando para ello moderno instrumental científico.
La finalidad de fortalecer la Policía Científica consolida la idea de la demostración científica de la infracción y del delincuente; es decir, hay algo que va mucho más allá del conocimiento de un delito, y no es otra cosa que saber examinar los hechos que lo conforman para determinar precisamente ese valor probatorio de los rastros o materialidades que han sido advertidos y son objeto de confrontación delictiva.
Se trata de la iniciación en el quehacer policial y judicial referente a la protección del lugar de los hechos, la recolección y el mantenimiento de la cadena de custodia de evidencias, para finiquitar en un desarrollo de elementos criminalísticos, concatenados de una manera sistemática y científica, que llevan al descubrimiento de un culpable y a la individualización de su autor con relación a otros.
La intención es poseer un cuerpo de investigación policial más eficiente en la moderna concepción de una Policía Científica, que tenga fija la atención en el nuevo rol que asume el Ministerio Público como titular de la acción penal y hacia la eficacia normativa de la ley. Es la moderna policía nutrida de una serie de disciplinas integrantes de la criminalística que, a fin de cuentas, le proporcionan tanto al Ministerio Público como al investigador policial los conocimientos científicos.
De manera que, al considerar la investigación criminal como un sistema científico que requiere de las ciencias básicas, como elementos indispensables para la reconstrucción de los hechos delictivos, su estudio y la formación profesional precisan de igual manera, de un modelo científico que solo lo podría asumir una eficiente Policía Científica.
En este sentido, y como lo es la atribución genérica de la competencia en la reconstrucción de los hechos delictivos, consagrando un claro régimen de distribución de competencias que permite asegurar el ejercicio efectivo de las funciones legalmente establecidas, a ser desempeñadas por profesionales calificados científicamente, con el fin de asegurar las tareas más complejas del proceso criminal, así como evitar la producción de daños en el proceso de investigación que en las mayoría de los casos son irreparables y que contribuyen con el nefasto fenómeno de la impunidad, esto proporciona un impulso a la galopante impunidad, que lastimosamente se acentúa y que inevitablemente acarrea para la administración de seguridad ciudadana una desventajosa desconcentración de esfuerzos, al tener que desviar recursos en procesos de investigación por parte de organismos que han sido formados para funciones distintas a las labores de investigación criminal.
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